Drones en agricultura

Hoy traemos unas fotografías aéreas que hemos realizado y que  servirán de apoyo visual para reclamación  por daños a una agencia de seguros.

Y es que la tecnología de los drones, además de ser aplicable en prácticamente todos los ámbitos  de la ingeniería y la construcción, es una herramienta muy valiosa tanto para la agricultura como para la ganadería.

En este caso, las fotografías realizadas se utilizarán para cuantificar los daños ocasionados por  la fauna a unas plantaciones de maíz y servir como prueba para la posterior reclamación de cantidades  al seguro.

Hasta ahora, cuantificar  este tipo de daños se hacía harto difícil ya que  en ausencia de un punto alto de observación, los peritos tenían que introducirse dentro de los cultivos para  estimar las superficies afectadas, tarea que se complica enormemente con determinados cultivos como por ejemplo el maíz,  donde  la altura de las plantas hace casi imposible la localización de todas y cada una de las áreas dañadas.

Con la ayuda de las nuevas tecnologías, y en particular la utilización de drones, es  cuestión de minutos conocer el total la superficie real afectada.

El proceso es tan sencillo como realizar un vuelo sobre la parcela, fotografiarla y con la ayuda de un sofware específico, obtener los resultados con una precisión casi centimétrica. Además las fotografías georreferenciadas obtenidas son una prueba irrefutable y de fácil interpretación, incluso para el más profano en el tema,  a la hora de ser necesario acudir a juicio.

Un drone en el cielo, además de lo anterior,  permite al agricultor determinar con precisión donde debe realizar un aporte de nutrientes, qué zona debe tratar o planificar la cosecha según la madurez y evolución del cultivo. En poco tiempo se pueden monitorizar grandes extensiones recogiendo información relativa a las necesidades de agua, condiciones del terreno, ritmo de crecimiento o vigor vegetativo y lo que es más importante, detectar plagas o enfermedades.

Más allá de la utilización de cámaras termográficas o multiespectrales, que comienzan a usarse en la agricultura de precisión para la realización de mapeos de  los cultivos, la simple realización de fotografías o vídeos aéreos  de alta definición, facilita a los agricultores la capacidad de observar su explotación desde el aire, obteniendo una perspectiva de su cosecha que les permite detectar las incidencias  de cada campaña agrícola.